Las Cocas valencianas

Si cierro los ojos e intento acordarme de los sabores de mi infancia, de los desayunos en el campo o de las meriendas en casa de mi abuela, me vienen a la memoria las cocas dulces y saladas de mi niñez. De receta sencilla y de origen muy antiguo, las cocas se preparan y se consumen en toda la Comunidad Valenciana.  La palabra “coca” (o torta en español) se refiere tanto a elaboraciones saladas, elaboradas con los ingredientes típicos (pimientos, berenjenas, cebolla, longanizas, tocino, atún, pisto, sardina salada, etc..), cuanto a elaboraciones dulces de pastelería. Entre estas últimas hay que nombrar las cocas de pasas y nueces (que no son nada más que un panquemado enriquecido con frutos secos), típicas en Semana Santa; y la coca boba o de “llanda” (palabra valenciana que significa lata, ósea el recipiente de metal rectangular en el cual estaba cocinada), conocida en Alicante como coca boba o coca secreta, o en Castellón como coca rápida, coca mal feta (mal hecha) o coca de mida. La coca de llanda es un bizcocho casero, un clásico de las meriendas y de los postres en los hogares valencianos, y los hay en varias versiones: con leche o con yogur, con canela, o sin canela; acompañado con mistela, con un vaso de horchata o chocolate caliente. La masa de la coca de llanda es muy sencilla de preparar (una medida de aceite, dos de agua, cuatro de harina, sal y levadura), aunque hay variantes en ingredientes y dosis. En algunas recetas en vez de agua se pone gaseosa y un pellizco de bicarbonato; en otras se varían las medidas de agua y...