El
y otras zonas similares existentes
a lo largo del litoral valenciano son y han sido el hábitat natural de
dos de los elementos que más han caracterizado e influido en la cocina
valenciana, el arroz y la anguila.
Además de esta dos especies, la cercanía al mar, que hacía las veces de
variada y abundante despensa y la variedad de verduras y hortalizas frescas,
producto de las pequeñas y fértiles huertas que proliferan a lo largo
de la franja costera de Valencia, conforman los ingredientes clásicos
de la cocina de la Albufera
En
la Albufera encontramos todos los ingredientes necesarios para confeccionar
la mayoría de los platos típicos valencianos. El arroz, la carne, el pescado,
los mariscos y las verduras necesarias para la confección de las paellas,
sin duda alguna el buque insignia de la cocina valenciana.
Pero
hay un espécimen que merece una mención especial, la principal aportación
de la Albufera a la cocina valenciana, y no es otra que la anguila.
Cuando los árabes, llegaron hace siglos a Valencia, la anguila
hacía miles de años que poblaba las albuferas y marjales, que más tarde
serían el lecho en el que crecería la mencionada planta gramínea. ¿Que
sería del all i pebre (plato
elaborado básicamente con anguilas, ajo y guindilla) o de la espardenyà,
sin anguilas?. Es cierto que se podría elaborar, como de hecho ocurre,
con otros pescados como el rape, el llobarro o la llisa, pero la anguila,
sin menospreciar otros pescados, confiere al guiso una suntuosidad y un
sabor muy peculiares. Las variedades de este pez murénido son muchas,
la pasturenca, la martina, la catarrogina, la maresa.... etc. Pero la
mas apreciada entre los valencianos, es la maresa de vientre blanco y
lomo azulado- de sabor mas dulce y delicado, sin gusto a fango, motivo
por el cual es más apreciada.
Por
supuesto donde hay anguilas hay angulas, que no son más que la cría de
la anguila. En cazuelita de barro con aceite de oliva, ajos y guindillas,
son sin duda un bocado exquisito... aunque tremendamente doloroso para
el bolsillo, ya que su precio es desorbitado.
Y como
en todas partes, la caza también tiene su lugar en la cocina de la zona
albufereña. El pato, abundante en otoño, ocupaba un lugar importante en
los fogones, aunque actualmente, o están en vías de extinción y por tanto
protegidos, o bien se dispone de un corto periodo de caza en cotos solicitadísimos.
Antaño, una de las piezas habituales era la llamada rata de albufera.
Este roedor era uno de los bocados mas exquisitos, aunque en la actualidad,
debido al uso y abuso de insecticidas y pesticidas en los arrozales y
a la alta contaminación de la Albufera, no es muy aconsejable su consumo.
Tampoco
debemos olvidar las ensaladas. La Albufera, rodeada de fértiles huertas
es el paraíso del vegetariano, lechugas, escarolas, tomates, endivias,
cebollas, pimientos, ajos, berenjenas, coles, calabacines, pepinos.. y
un largo etc. de verduras, con los que se pueden elaborar una gran variedad
de ensaladas y platos a base de verduras. Sin olvidar las salmueras a
las que somos tan aficionados los valencianos; "táperas" o alcaparras,
aceitunas, cebolletas en vinagre o "pimentó en salmorra" (pimiento en
salmuera). Si además acompañamos la ensalada de un trocitos de mojama
(atún en salazón) y un buen chorro de aceite de oliva, el resultado es
fastuoso. Porque una ensalada es sin duda el acompañamiento ideal a una
buena paella.
También
en este pequeño paraíso vegetal, se cultivan gran variedad de plantas
y arboles frutales; como naranjas y otros cítricos, higos y por supuesto
al llegar el verano, las sandías y los melones, que en mí modesta opinión
son los mejores melones del mundo, de carnes prietas y jugosas, que rezuman
dulzura al primer bocado.
ÍNDICE
DE RECETAS
|